demian-bichir

376 visitas

Demián Bichir: el público cubano es el mejor del mundo

“Me lo habían dicho, pero nunca lo había experimentado. La pasión del público cubano es increíble”. El famoso actor mexicano Demián Bichir asiste por primera vez al Festival de Cine de La Habana y lo hace como jurado. El también director –desde hace poco– forma parte del team que se encarga de evaluar los filmes de ficción, y en medio de la vorágine que tal tarea implica dedicó a nuestro sitio unos minutos de su apretada y cinematográfica agenda.

“Siempre es una responsabilidad ser jurado en un festival de cine, pero lo disfruto mucho porque no podría ver la mayoría de estas películas en otras circunstancias. En este Festival hay bastante material. Hemos visto buenos filmes, es una selección muy variada, por tanto, ha sido placentero verla. Hay muchos temas interesantes, profundos, duros. Da gusto percibir que la cinematografía latinoamericana goza de buena salud”.

Sin embargo, sentarse frente a la gran pantalla del cine Chaplin y ver cada uno de los filmes de ficción de este Festival no es la única misión de Bichir en La Habana. También hubo de presentar en el cine Yara su ópera prima, Un cuento de circo & a love song, “uno de sus hijos más queridos”, como él la llama.

“Dirigir fue una experiencia maravillosa, que quiero repetir cuanto antes. Conté con un reparto de actuación extraordinario, ecléctico, además, porque la historia se desarrolla en dos países: México y Estados Unidos. Prácticamente todos los que estuvieron a bordo no solo son actores y actrices que admiro mucho, sino también buenos amigos”.

Para Bichir, ser actor es una ventaja a la hora de dirigir. “Desarrollas un radar a prueba de mentiras, de manera que es muy fácil detectar cuándo hay algo fuera de lugar. Mi trabajo no solo en el cine, sino también en teatro y televisión me ha ayudado mucho. Fue muy reconfortante comprobar que tenía razón: predije sería un viaje agradable y lo fue, aunque nunca imaginé que tanto”.

Otro viaje placentero para el protagonista de Sexo, pudor y lágrimas ha sido su recorrido por las salas oscuras de La Habana. “Los cinéfilos de aquí son apasionados. Se entregan. Es muy reconfortante, entonces, presentar tu película frente a ellos. La mayoría de los festivales de cine se hace para su gente, por tanto, es muy importante que las personas asistan a las salas. Esa es una de las características más importantes del Festival de Cine de La Habana: las salas se abarrotan. Pero lo que más gusto me da es que los cubanos apoyan el cine nacional. Celebro y respeto que la gente vea su propio cine. Eso no pasa en muchos países. El público cubano es el mejor del mundo”.

Aunque este actor/director atestigua la buena salud del cine latinoamericano, asegura que su distribución y exhibición son su talón de Aquiles. “La mayoría de los exhibidores de los países latinos no están interesados en nuestro cine, sino en los blockbusters de Estados Unidos. La distribución también es un monstruo que prioriza el cine hollywoodense. Tenemos, entonces, que crear las vías para que el cine latinoamericano transite entre nosotros mismos; vías de distribución y exhibición más francas, más abiertas, digamos… ‘autopistas de alta velocidad’, que permitan ver en toda Latinoamérica las películas que hacemos. Creo que si no dedican de manera voluntaria un tiempo a nuestro séptimo arte en las grandes pantallas, habrá que obligarlos mediante legislaciones. Debemos visibilizar el cine latinoamericano”.

Demián Bichir lleva el cine en la sangre. Nacer y crecer en un hogar de artistas te aporta esta “condición genética”, incluso, a veces en contra de tu voluntad. Pero para este hombre es un placer actuar y dirigir y no darse por vencido. Por eso apuesta por nuestro cine, y lo defiende y celebra. Le gusta nuestro vino, agrio y todo como es. ¿Acaso podemos pedirle más?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *