“Queridos hermanos de Nuestra América: en La Habana, capital de Cuba, iniciamos hoy, 3 de diciembre del año 1979, el primer Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano”.

Con estas palabras de inauguración pronunciadas por Alfredo Guevara, gestor y presidente del Festival, comenzaba a hacerse realidad un sueño del cine latinoamericano.

Concebido como una continuación de los festivales de Viña del Mar (1967 y 1969), Mérida (1968 y 1977) y Caracas (1974), en los que se dieron cita filmes y cineastas representativos de las tendencias cinematográficas más renovadoras de América Latina, el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano venía a ser la respuesta definitiva al urgente reclamo de un espacio que garantizara el encuentro sistemático entre las cinematografías del continente y sus creadores.

Como expresaba su convocatoria fundacional, el Festival se proponía “promover el encuentro regular de los cineastas de América Latina que con su obra enriquecen la cultura artística de nuestros países (…); asegurar la presentación conjunta de los filmes de ficción, documentales, dibujos animados y actualidades (…), y contribuir a la difusión y circulación internacional de las principales y más significativas realizaciones de nuestras cinematografías”.

Durante todos estos años el Festival se ha propuesto reconocer y difundir las obras cinematográficas que contribuyan, a partir de su significación y de sus valores artísticos, al enriquecimiento y reafirmación de la identidad cultural latinoamericana y caribeña.

Anualmente el evento convoca a los Concursos de Ficción, Documental y Animación, Óperas Primas, Guiones Inéditos y Carteles. Además, se organizan encuentros y seminarios sobre diversos temas de interés cultural y, en especial, cinematográfico. Asimismo, el programa del Festival acoge una amplia y representativa muestra de cine contemporáneo proveniente del resto del mundo.

Notas: Carlos Galiano