En reiteradas ocasiones he dicho que las tierras de nuestra América son todavía tierras invisibles. Que el descubrimiento de América es un pérfido engaño. Que nadie nos descubrió. Que aún estamos esperando que nos descubran. Que, en verdad, lo que queremos es que nos acaben de descubrir.

Sucedió al revés. Nosotros descubrimos a Europa. Todavía hoy, la seguimos descubriendo. Es más, no nos consideramos cultos si no conocemos, hasta en sus más mínimos detalles, su historia, sus artes y sus ciencias, y hasta sus más vergonzosas frivolidades.

No ocurre igual con nuestras realidades. El desconocimiento de lo que fuimos y de los que somos, no es signo de incultura para ellos. Es, cuando más, motivo de una simple desinformación.

Hay más. La ignorancia los lleva a esquemas y, estos, a simplificar la visión de esta parte del mundo. Y más aún. Nosotros (parafraseando a Brecht) los que preparamos el camino de la visibilidad somos invisibles entre nosotros mismos.

La Revolución Cubana ha hecho posible que nos dedicáramos con más seriedad al descubrimiento de América. Hoy conocemos más a América Latina y al Caribe. Hoy nos ignora menos el Mundo. Hoy nos conocemos más entre nosotros.

Conocer al Mundo a partir de nosotros mismos es también conocerlo mejor. Descubriéndonos a nosotros, descubrimos realidades ocultas en el resto del Mundo.

Así, nuestro Festival de Cine no es sólo una muestra de Cine Latinoamericano y Caribeño, sino de cine desconocido de cualquier parte del mundo.

Es ese cine por descubrir, el que quiere descubrir, sin tregua alguna, las realidades que se han pretendido ocultar, o enmascarar.

El Nuevo Cine Latinoamericano nació con esa vocación. Gracias a lo mejor de él hoy somos más auténticos como más contemporánea es la sensibilidad y también el pensamiento que hoy poseemos. Nuestro espíritu ha crecido impregnado (por una imagen única y plural) de los afanes y las luchas propias de nuestra realidad.

El Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano se siente honrado de haber alentado, y de alentar esa posibilidad.”

Julio García Espinosa
Presidente
Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano
La Habana, 1989