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“Revisitar las identidades plurales en tiempos de cambio”: Sara Gómez y la poética de los márgenes.

Foto: Kevin Sánchez

La Sala Yelín de la Casa del Festival acogió en la mañana el evento teórico “Sara Gómez, por una poética de los márgenes”, como parte de las actividades y encuentros del Festival con la prensa e invitados. En este espacio participaron destacados intelectuales cubanos con amplia trayectoria en el mundo de las letras y el cine como el reconocido narrador y guionista de cine Eliseo Altunaga, el dramaturgo e investigador Gerardo Fulleda León, el poeta, crítico, ensayista y narrador Víctor Fowler y la investigadora, profesora y ensayista Astrid Santana. La canadiense Susan Lord, académica y profesora del Departamento de Film y Media de la Universidad de Queen’s, Kingston, quien ha investigado sobre la obra de la cineasta homenajeada, presentó el libro “The cinema of Sara Gómez, reframing Revolution”, un volumen coordinado por ella, María Caridad Cumaná con el propio Víctor Fowler.

Desde su intervención, Susan Lord agradeció la ayuda de la realizadora cubana Gloria Rolando durante la investigación, así como a la Cinemateca de Cuba y su director Luciano Castillo, así como a su vicedirectora Lola Calviño.

“La historia de esta colección de texto sobre Sara Gómez pudiera ser comparada con el regreso de Ulises a Ítaca. Creo que valió la pena esperar este concierto de voces muy distintas que se descubre en la investigación de sus autores, punto de partida para un estudio más amplio en el contexto de las mujeres realizadoras cubanas después de 1959”, expresó Lord.

“Recuerdo bien una escena del documental de 1968, La otra isla, le dieron a este libro otro punto de partida y le dio salida a esa experiencia, un legado. Sara Gómez entrevista ahí a un joven negro que aparece en la isla de la juventud por su deseo de ser cantante de ópera. El cuerpo que se vuelve hacia la cámara y Gómez hablando detrás del lente es probablemente uno de los momentos más lleno de matices del cine documental. Con él se interpreta una ecualización y al mismo tiempo encarna la imagen de una utopía.”

El guionista Eliseo Altunaga se refirió sobre el contexto donde filmó Sara Gómez y lo definió como un momento donde se juntaba una cantidad enorme de circunstancias, la perspectiva de la historia era cósmica, no había otra posibilidad que la fragmentación, el mundo colonial, el nuevo cine de Europa del Este, el estructuralismo: “Esa multiplicidad de perspectivas fue importante, tenían una unidad mucho más amplia y esa fragmentación llevó una mirada épica donde los elementos se mestizaron.”

El investigador Gerardo Fulleda León sugirió volver a intentar interpretar la obra de Sara, sorprendido del detalle humano, el docudrama como género intermedio entre la ficción y la realidad, el lenguaje.

La ensayista Astrid Santana, autora del libro “Literatura y cine, memorias cruzadas” abogó en su discurso por identificar en la filmografía de Sara Gómez las voces en cuanto a discurso, maneras, investiduras de sentido, cómo se van construyendo identidades plurales: “Sara posee la particularidad de mostrar el proceso de cambio. Su cine se acerca al tema de la identificación y exclusión, a las relaciones de poder, a los conflictos que presenta su narrativa al abrirse en el país espacios de participación. Sus códigos transitan a partir del lenguaje y los actos de habla, la manera de actuar heredada, realidad que se constituye ante la fuerza del cambio.”

“Se suman el paradigma del hombre nuevo en la mezcla entre los guiones de discurso, entre lo académico y la fraseología popular. En ese análisis también va la acción de reconstituir la masculinidad y la violencia estructural y la maternidad como parte del pacto con la sociedad. Respaldo estatal, se enfoca en la presión social y estatal. El lenguaje performativo es clave junto a la necesidad de transformar desde la creación.”

Por último, el intelectual Víctor Fowler dialogó sobre las superposiciones dentro del cine nacional y los contrastes entre el período pre revolucionario en la piel de la alta burguesía y el estilo cambiante luego de 1959, espacio donde Sara intervino como realizadora.

A propósito, también de la trascendencia de la obra de Sara, la historiadora de arte María Caridad Cumaná, coautora del volumen presentado y una de las principales promotoras del trabajo de Gómez, declararía en 2012.

“[…] el empeño de Sara en ciertos temas, como la incorporación de la mujer al trabajo (Mi aporte); el racismo (En la otra isla); la población de los barrios marginales y su incorporación al proceso social (Una isla para Miguel, En la otra isla, De cierta manera), y los problemas en la construcción del socialismo (Sobre horas extras y trabajo voluntario), hacen de su obra un documento histórico extremadamente valioso, pues ilumina zonas de la historia de Cuba (especialmente esos complejos y críticos años sesenta y setenta) como ningún otro cineasta o documentalista fue capaz de hacerlo”.

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